La zorra hambrienta

Hubo una vez una zorra que casi estaba muriéndose de hambre. Desesperada salió por el mundo para comer lo primero que viera.
Encontró un lechón y lo atrapo
_¿Qué vas a hacer conmigo pregunto el lechón.
_Devorarte claro está.
_Oh! _exclamó el lechón_ mi carne cruda no vale para nada; no tiene gusto. Busca una cacerola y un buen horno para asarme.
La zorra fue en busca de la cacerola y del horno; cuando volvió, advirtió que no había ni sombra de lechón. Furiosa continuó el viaje. Dio con una cabra. La sujetó.

fox-576494_1280
¿Qué quieres hacer de mi?, pregunto la cabra
_Devorarte, claro está, exclamó la zorra.
_¿Así con lana y todo? No se te ocurra. Busca tijeras y córtame primero la lana.
Mientras la zorra buscaba tijeras la cabra desapareció. En seguida se hizo presente un lobo.
_¿Dónde vas zorra?
_Ando buscando comida pirque me estoy muriendo de hambre.
_En ese caso acompáñame.
Siguieron juntos hasta encontrar un caballo. El lo
bo se plantó delante de él, con el pelo erizado, y preguntó a la zorra: ¿Está bien erizado mi pelo?            ¿Están echando chispas mis ojos?
_Sí, respondió la zorra.
Y el lobo se lanzó sobre el caballo y lo mató.
Después dividieron la carne, comiendo hasta más no poder. Al estómago, sin embargo, hay que alimentarlo continuamente. Así pues pasados unos días, el hambre de la zorra volvió. Salió nuevamente de casa. Llegaba un liebre.
_¿A dónde vas, liebre?
_Ando en busca de algo que comer, respondió el animalito.
_En ese caso, acompáñame, dijo la zorra, con una idea en l
a cabeza: imitar al lobo.
_Siguieron. Más adelante encontraron un caballo. La zorra se plantó frente a él, con el pelo erizado y preguntó a la liebre:
_¿Están echando chispas mis ojos?
La libre miró y no vio fuego alguno.
_No, respondió.
_Estúpida! gritó la zorra. Responde que sí; si no, te mato.
La liebre, con miedo , respondió:
_Si están echando chispas.
La zorra entonces se arrojó al pescuezo del caballo.
_¿Qué quieres conmigo zorra?, pregunto el animal.
Devorarte!
_No vale la pena, dijo el caballo. Uso herradura de oro en la pata derecha. Vete a sacarla. Con ese oro podrás comprar todo lo que quieras para comer.
La zorra fue a tomar la herradura pero recibió la mayor coz de su vida.
Renqueando, se fue a su cueva donde empezó a filosofar, así: 《halle un lechón, pero en lugar de comérmelo a prisa fui a buscar cacerola y horno. Resultado: desapareció el lechón. Halle una cabra, pero en lugar de comérmela inmediatamente, fui a buscar unas tijeras, y desapareció la cabra. Encontré un caballo pero en lugar de descuartizarlo en el acto, fui tras una herradura de oro, y casi muero de una coz. Soy una infeliz que se merece su suerte…. 》

Volver a índice

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s