Dejémoslo para mañana

En cierto techo hizo la lluvia
Una gotera tan sutil,
Que al verla el dueño de la casa
exclamó:« Bah! de ahí no pasa.
Que no me llamen albañil».

Volvió la lluvia, y la gotera
En goterón se transformó,
y algo alarmado el propietario
dijo: 《Mañana es necesario
Componer esto》y se olvidó.

Tercera vez llovió a torrentes.
al ver su techo dijo el tal:
Nos amenaza un cataclismo;
mas no hay temor: mañana mismo
Se hará un reparo general»
.

Y esa mañana nunca vino;
y cuarta vez y veinte más
tornó la lluvia por defuera,
y por adentro la gotera
acelerando su compás.

Y como ni hombres ni sus cosas,
nada en el mundo es inmortal,
y una gotera permanente
bien sea de agua o de aguardientedemolition-855079_1280
taladra peña o racional.
techo, paredes, cielos rasos,
toda la casa hasta el fogón,
se hizo pluviómetro corriente,
y en mas de un punto exigió puente,
paraguas, salto y zapatón.

Escarmentado al fin el dueño
Mudar de casa resolvió,
y la escogió de techo sano
y dijo a todos, 《muy temprano
mañana mismo me voy yo
》.

Y aquella noche cuando el necio
roncaba ya, volvió el turbión,
y el techo entero cayó encima,
y allí quedó que daba grima
Despachurrado cual ratón

 

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2 comentarios en “Dejémoslo para mañana”

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